Origen y primeros años del polideportivo de El Soto de Móstoles

Por David Martín del Hoyo, historiador

Hay que retroceder a la sesión ordinaria del Pleno del Ayuntamiento de Móstoles del 3/02/1969, en la que el entonces alcalde Jordano Bruno del Arco expuso “la conveniencia y necesidad de realizar un complejo poli-deportivo” financiado por el Estado “en gran parte de su costo”, aportando el consistorio el terreno. En la sesión extraordinaria del 19/02/1969 “en atención al gran aumento de la población y entusiasmo de la juventud, por el que existe afición” se acordó pedir a organismos superiores asesoramiento y subvenciones para la materialización de la idea,

En abril de 1971 se encargó al arquitecto Alejandro Cañada Peña la redacción de un proyecto de construcción del polideportivo -se haría en tres fases- y jardín botánico por 100.000 pesetas y el 24 de mayo el Ayuntamiento acordó acogerse al Plan de Instalaciones Deportivas Subvencionadas de la Delegación Nacional de Deportes, que aportaría 3.466.006 pesetas y el consistorio quince millones; otra tercera parte sería financiada por la Diputación Provincial de Madrid. El 26 de julio de ese año el Pleno decidió emplazar las instalaciones en la finca de El Soto, antigua dehesa boyal del municipio que se venía explotando para usos agrícolas y ahora se pretendía destinarla íntegramente a ubicar servicios públicos “por haber cambiado esta población su estructura completamente de pueblo agrícola a industrial y haber aumentado su población en proporciones gigantescas”.

En mayo de 1972 se adjudicó la obra de la primera fase a Tetrac Ibérica S.A. por 10.105.702 pesetas, que consistió en la construcción de una piscina de 50 x 21 metros al aire libre con una torre de saltos de diez metros, zona de vestuarios y pista de atletismo con zona verde interior. La segunda fase fue aprobada en abril de 1973, adjudicándose a la misma empresa en mayo por 5.610.759 pesetas, de las que 660.000 las aportó la Junta Provincial de Educación Física y Deportes: contemplaba la construcción de cuatro pistas de tenis, una cancha mixta y una pista polideportiva con frontón, además de la preparación de las playas y zona verde circundante a la piscina, cerrándose todo el recinto. El 19/07/1973 visitó el gobernador civil de Madrid las instalaciones para inaugurar la primera fase.

El pleno del Ayuntamiento celebrado el 25/01/1974 aprobó el proyecto de tercera fase diseñado por el arquitecto municipal Aurelio Mendoza de Arroquia y nombró el primer gerente del polideportivo, José Alberto Carrasco Barragán. La diputación aportaría 4.950.000 pesetas para esta tercera fase y la Delegación Nacional diecinueve millones. En marzo se adjudicaron a Tetrac nuevas obras de construcción de dos piscinas -de iniciación de 33 x 16 metros e infantil de chapoteo-, gradas y pistas interiores a la de atletismo -para lanzamiento de jabalina y martillo y salto de longitud- por 3.329.032,26 y 10.283.355,94 pesetas respectivamente. Aparte, durante esos años se fueron destinando distintas partidas menores para la instalación de colectores, iluminación, equipos de sonido, jardines, cerramientos, saneamientos, construcción de viales y depuradora de las piscinas, playas, pista permanente de motocross, otros tres campos de fútbol, etc. Debido al desbordamiento del colector general del arroyo del Soto por las intensas lluvias, las instalaciones se vieron inundadas en noviembre de 1974 y de nuevo en la primavera de 1975. El 31 de enero de ese año se aprobaron proyectos del arquitecto municipal para la construcción de las gradas del campo de fútbol municipal -15.480.958,11 pesetas-, ampliación de las piscinas -adjudicada al mes siguiente a ECISA en 5.706.288,66 pesetas- y construcción del restaurante del polideportivo -6.537.199,16 pesetas-. La tercera fase del polideportivo fue adjudicada a ECISA en mayo de 1975 por 21.797.655,38 pesetas, consistiendo en la construcción del pabellón cubierto para dos mil espectadores; las obras de la piscina cubierta -de 25 x 12,5 metros, climatizada- se adjudicaron a la misma empresa en el mes de noviembre por 16.679.495 pesetas. El Pleno del 31/12/1975 acordó homenajear al ex alcalde Victorino Rodríguez Manzano dándole su nombre al polideportivo que se abrió bajo su mandato, pero en la sesión extraordinaria del 22/09/1976 se modificó el rótulo por Ciudad Deportiva Andrés Torrejón, que ostenta desde entonces. En marzo de 1976 se aprobó un aumento de las obras del restaurante a más de nueve millones y en junio a más de cuarenta y dos millones las de la tercera fase.

 

 

El 29/11/1976 fue inaugurado el pabellón cubierto con un partido de voleibol entre la selección española y la de la República Popular China, cuyo embajador estuvo presente; el encuentro lo ganaron los españoles con resultado de 3 a 2. A finales de ese año El País calculaba en 130 millones de pesetas el coste del polideportivo y otros 130 más la ampliación; en ese momento contaba con cinco piscinas, una pista de atletismo, cuatro de tenis, una polideportiva, siete campos de fútbol (uno de ellos cerrado con graderíos) y un circuito permanente de motocross; ofrecía actividades de iniciación de atletismo, baloncesto, balonmano, fútbol, gimnasia deportiva y rítmica, hockey, judo, natación, tenis y voleibol.

En 1977 se invirtieron unos veinticinco millones de pesetas en la segunda fase del pabellón cubierto, siendo doce millones aportados mediante subvenciones oficiales. Al año siguiente comenzó a arrendarse la cafetería y el quiosco por más de seiscientas mil pesetas anuales y se encargó a ECISA unas obras de acceso al pabellón cubierto, por 3.146.865 más. En febrero de 1978 la revista Cisneros indicaba que en los ocho primeros meses de 1977 usaron las piscinas 87.764 personas, las pistas de tenis y frontón 16.779 y por las escuelas deportivas pasaron 27.992 jóvenes, más de tres mil por el polideportivo cubierto y seis mil niños de colegios públicos y privados lo disfrutaron; el total de usuarios ascendió en esos meses a 204.294 personas. El 26/12/1978 se recepcionaron las obras del pabellón cubierto.

En 1979 se ejecutaron más obras en los vestuarios y duchas, en el cerrado, en el vallado y en el drenaje de las pistas; además se derogaron los estatutos del polideportivo en noviembre para integrarlo en diciembre en el Patronato Deportivo Municipal, cuya Junta Rectora fue constituida el pasado 31 de enero.

En 1982 se invirtieron veintidós millones en la infraestructura eléctrica y de iluminación, se concluyó el quinto campo de fútbol con 645.000 pesetas de inversión y se ejecutó también el circuito de footing y la ampliación de los vestuarios; se construyeron quioscos los campos futbol y se ejecutó su cerramiento, la canalización de pluviales en la entrada al polideportivo cubierto y se amplió el almacén, esto último con más de cinco millones de pesetas de inversión.

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