La víctima del ‘mastergate’, la Universidad pública

La presunta pero más que probable concesión irregular de un máster a la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes por parte de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid ha generado un terremoto político a nivel regional, y las primeras víctimas han sido los alumnos.

“A mí me da vergüenza decir que estudio un máster en la Universidad Rey Juan Carlos, porque inmediatamente todos te preguntan si en tu máster ocurre lo mismo, si es todo igual”. Así se expresa Jesús Bella, alumno del Máster en Comunicación, Cultura y Ciudadanía Digitales de la Universidad Rey Juan Carlos. Jesús fue uno de los estudiantes que firmaron en eldiario.es, el medio que ha destapado el escándalo, un artículo titulado “URJC: Notablemente indignados”, en el que ya expresaron el malestar que sentían con la gestión que hizo de la Universidad del caso.

Porque la primera reacción de la Universidad, con el rector Javier Ramos a la cabeza, fue la defensa cerrada de la Presidenta de la Comunidad y del director del Instituto de Derecho Público, el doctor Enrique Álvarez Conde. Al escuchar esa primera comparecencia, Jesús se sintió “traicionado”, porque “las explicaciones fueron insuficientes y confusas”, arrastrando el prestigio de toda la Universidad en la defensa de una persona.

Según han demostrado las informaciones, y corrobora Bella, esta situación parece restringida al Instituto de Derecho Público, una entidad dependiente de la Universidad Rey Juan Carlos, dotada con un presupuesto público pero cuya gestión es autónoma, opaca. Es decir, no estaríamos hablando sólo de una concesión irregular, sino que estaríamos hablando de que una entidad que opera con dinero público y emite títulos oficiales, reconocidos por el Ministerio de Educación a todos los efectos, habría estado operando para facilitar títulos y prestigio a los miembros de un partido político. Las informaciones referidas a que otro miembro del Partido Popular, Pablo Casado, pudo obtener esta misma titulación sin ir a clase, apuntan en esa dirección.

 

“A mí me da vergüenza decir que estudio un máster en la Universidad Rey Juan Carlos, porque inmediatamente todos te preguntan si en tu máster ocurre lo mismo, si es todo igual”


 

Además, las conexiones entre el Instituto y el Partido Popular no quedan ahí, sino que en ese mismo máster imparte clases el exalcalde de Móstoles, Daniel Ortiz, implicado en el amaño del contrato más grande el Ayuntamiento de Móstoles, por el que presuntamente recibió algo más de 700.000 euros, como el por entonces concejal de Medio Ambiente, Alejandro Utrilla. Porque Ortiz es parte del profesorado que imparte este máster, y fue invitado por el profesor responsable del cambio de notas de la Presidenta, Pablo Chico, que a su vez fue nombrado responsable del Tribunal Económico Administrativo Municipal de Móstoles en el año 2005 por el entonces concejal de Economía y Hacienda, el mismo Daniel Ortiz.

En este caso Bella apunta que “hay miedo a hablar porque se conocen todos”, y es que la estructura del Instituto y estas conexiones así parecen demostrarlo.  No obstante, sí se muestra esperanzado con el cambio de posición del rector y la investigación de la Fiscalía. Porque los memes relacionados con el máster pueden ser graciosos, pero la devaluación del título, de la formación de miles de alumnos de la Universidad es la principal víctima del ‘mastergate’, y cada día que pasa este desprestigio crece.

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