Crisis electoral en Estados Unidos: La lucha de Trump por deslegitimar el voto por correo

Manuel De Alvarado Molano // Darío Ardisana García

Las polémicas declaraciones del presidente norteamericano acerca del posible fraude en el voto por correo aumentan la tensión en el seno de la sociedad estadounidense. Se teme una escalada de la violencia tras el recuento de los votos.

A finales de septiembre Donald Trump afirmaba que colaboraría en un proceso de “transición” amistosa con Joe Biden en caso de perder las elecciones, aunque en reiteradas ocasiones ha asegurado que se producirá una “continuación” de su administración. El presidente confía en su reelección y no duda en decirlo abiertamente. Afirmaba también que, en el supuesto de salir perdedor, la única causa posible será el fraude en el voto por correo.

Estas declaraciones no parecen un hecho aislado si pensamos en el que supone uno de los pilares principales de la campaña del partido demócrata; fomentar el voto por correo para así evitar aglomeraciones en las urnas. La campaña resultó convincente a gran parte del electorado demócrata. Así lo demuestran los datos recogidos por el U.S. Elections Project, gestionado por un profesor de la Universidad de Florida.

Elaboración propia. Datos obtenidos de U.S. Elections Project

El alto porcentaje de presencia demócrata en el voto anticipado representa casi la mitad del total emitido hasta la fecha. Se espera que la cantidad de votantes a distancia en 2020 equivalga a la mitad del total de votantes en las elecciones de 2016. Eso sí, aún es pronto para determinar si la alta tasa de participación anticipada se debe al miedo al contagio o a una alta participación electoral por parte de los ciudadanos.

Como es lógico estos datos no son de agrado para el Partido Republicano, desde donde parecen tener claro que el voto por correo puede llegar a suponerles una derrota en las elecciones de noviembre. Esto ha motivado una campaña de deslegitimación del voto por anticipado a través de la figura de Trump, que se respalda en que el proceso de recuento del voto por correo es complejo y fácilmente manipulable.

Traducción: “Con el voto universal por correo (no voto ausente, que está bien), las elecciones de 2020 serán las más inexactas y fraudulentas de la historia. Será una gran vergüenza para E.E.U.U. ¿Retrasar las elecciones hasta que la gente pueda votar de forma correcta y segura?”

Un Servicio Postal al servicio del Partido Republicano

El Partido Republicano alega temer plazos de recuento demasiado largos por la falta de infraestructura en Correos. Tampoco parece ahora un hecho aislado el esfuerzo constante de Trump por forzar la desaparición del servicio postal estadounidense, que lleva en quiebra desde 2011 y requiere grandes inyecciones de capital estatal para su funcionamiento. Un capital estatal cuya asignación ha sido bloqueada por el Partido Republicano, claro.

Conviene recordar también a Louis DeJoy, conocido empresario y amigo del Partido Republicano, que casualmente asumió la dirección general del Servicio Postal en Junio de este año. Frente a los problemas de la agencia que dirige, llaman la atención sus donaciones al Partido Republicano, así como las de algunos de sus empleados en el Servicio Postal, motivados según parece por el propio DeJoy, que les hacía un reembolso por medio de bonos evitando así el límite legal para donaciones.

A la izquierda, Louis DeJoy, director general del Servicio Postal. A la derecha, una manifestante pide «proteger el Servicio Postal»

De esta manera, el control de la oficina de correos por parte de los Republicanos mediante la figura de Louis DeJoy y el bloqueo presupuestario que estos llevan a cabo sobre la agencia, se corresponden con las declaraciones de Donald Trump en las que afirma que «los demócratas necesitan de fondos en la agencia de Correos para que ésta funcione bien y se lleven millones y millones de votos». Demuestra que, aunque es consciente de la importancia de esa inversión en el Servicio Postal para garantizar el correcto funcionamiento de la democracia en su país, está dispuesto a bloquear la inyección de capital.

Fraude en el voto por correo: La construcción de un relato

Trump ha empezado a defender a capa y espada la idea de que los ciudadanos estadounidenses se merecen conocer a su presidente sin esperar semanas tras las elecciones. Como parte de la campaña de deslegitimación de las elecciones, Trump propuso a su electorado votar dos veces, una físicamente y otra por correo. Así, si el sistema es fraudulento, quedaría demostrado con el voto doble. Voluntariamente o no instó a su electorado a cometer un delito.

Esta campaña, además, se basa en afirmaciones y datos sin evidencia alguna que los respalde. El contraste entre las afirmaciones de Trump y los hechos es digno de revisión.

Por ejemplo, las acusaciones de Trump a los funcionarios de Filadelfia de impedir que los monitores electorales de su campaña observaran a los votantes llenar las papeletas por correo en un centro de votación, que no tienen sentido en un país cuyos habitantes tienen derecho al voto secreto.

También se quejaba de unas papeletas que aparecieron tiradas en el suelo de una oficina electoral en el condado de Wilkes-Barre, Pensilvania. Concretamente 9 papeletas. Las autoridades actuaron de inmediato para descubrir que se cayeron por accidente, algo que resultaba previsible en un condado regido por el propio Partido Republicano.

Incluso afirmó que las elecciones primarias ganadas en el Estado de Nueva York por Carolyn Mahoney fueron fraudulentas.

Sin duda afirmaciones difíciles de hacer sin aportar pruebas que las sustenten, aunque esto no frena a un Trump que se ha propuesto deslegitimar las elecciones de 2020 a toda costa. Y con ellas ha generado reacciones de alarma entre un gran y diverso público.

La reacción demócrata

En el Partido Demócrata venían lidiando con este problema desde agosto cuando DeJoy implementó un verdadero operativo para retrasar el correo mediante la generación de demoras en las entregas y la retirada de buzones. El día 24 de ese mes DeJoy testificó en un juicio sobre su gestión del Servicio Postal.

Los demócratas, al atisbar la estrategia de Trump para frenar el voto, instaron a su electorado a votar lo antes posible para evitar el colapso del Servicio Postal, pero las subsecuentes afirmaciones de Trump acerca del fraude en el voto por correo les han obligado a modificar en parte su estrategia.

En las últimas semanas el Partido Demócrata ha usado los ataques de Trump para motivar a los votantes de Biden a entregar sus papeletas lo antes posible o a ir a votar en persona lo más temprano posible, procurando evitar aglomeraciones.

Donald Trump y Joe Biden cara a cara en uno de sus debates electorales.

A su vez, los demócratas se están preparando para un escenario poco prometedor en que ellos ganen las elecciones, pero Trump se niegue a cualquier posibilidad de “transición

pacífica”. Aunque, en palabras de Biden, el presidente Trump “aceptará, porque una vez que se declare un ganador todo habrá acabado, y eso está bien”.

La respuesta en redes sociales

Las críticas vertidas en redes sociales por Donald Trump acerca del voto por correo han llevado incluso a la moderación de Twitter a tomar cartas en el asunto.

Traducción: “Hemos añadido una etiqueta a dos de los tweets de @realDonaldTrump acerca del voto por correo en California como parte de nuestros esfuerzos para aplicar nuestra política de integridad cívica. Creemos que estos tweets pueden confundir a los votantes sobre qué necesitan hacer para recibir una papeleta y participar en el proceso electoral”.

También Facebook tomaría medidas similares a las de Twitter, informando en el propio post de Donald Trump acerca de la fiabilidad del voto por correo, con objetivo de desprestigiar el mensaje del presidente.

Traducción: Donald J. Trump “CAROLINA DEL NORTE: Para asegurarte de que tu papeleta cuenta, fírmala y envíala PRONTO. Cuando las urnas se abran, vaya a su centro de votación para mirar si su voto se ha CONTADO. SI NO, ¡VOTA! Tu papeleta firmada no contará porque tu voto ya ha sido registrado. ¡No dejes que te quiten tu voto de forma ilegal!”

Facebook “Tanto el voto presencial como el voto por correo tienen una larga historia en cuanto a confianza en los Estados Unidos. El fraude electoral es extremadamente raro mediante cualquiera de los dos métodos. Fuente: Bipartisan Policy Center”

Por su parte, desde la Comisión de Elecciones Federales de Estados Unidos, Ellen Weintraub se posicionó en un largo hilo en Twitter acerca de los hechos que desmienten un posible fraude electoral en el voto por correo. En este hilo aporta distintos estudios que no han encontrado ninguna evidencia de fraude en las elecciones de 2016 y 2018.

Traducción:  Hilo!
Apriétense los cinturones

1/66
Se ha estado diciendo que el voto por correo lleva a la corrupción masiva y al fraude. ¿Pero cuáles son los hechos?

El FBI también ha señalado la falta de evidencia de intento de fraude electoral en estas elecciones. Y es que, a pesar del énfasis que pone Trump en deslegitimar las elecciones de 2020, todos los estudios apuntan a que Estados Unidos es un país con un nivel de fraude electoral ínfimo.

Escalada de la tensión y miedo a la violencia

Los reiterados intentos de Donald Trump de cuestionar la legitimidad de las elecciones han calado en parte de la sociedad norteamericana. Algunos de sus simpatizantes han empezado a cuestionarse la legitimidad del modo de participación por el que han optado gran parte de los votantes del Partido Demócrata, aunque también algunos de los suyos.

El escenario que plantea esta escalada de la tensión produce una incertidumbre en el país norteamericano, que debido a las protestas y enfrentamientos del movimiento Black Lives Matter por el asesinato de George Floyd, no termina de salir de un estado de agitación civil.

Como consecuencia de la crisis de legitimidad que el presidente Trump ha orquestado, una hipotética victoria de Joe Biden en las elecciones gracias al voto por correo podría suponer la aparición de enfrentamientos civiles como los que se han vivido en los últimos meses.

Trump, por su parte, no sólo no acepta una transición pacífica si hay sospechas de fraude electoral, sino que además pone sobre la mesa una posible impugnación electoral.

Ya son perceptibles las primeras señas de miedo a la escalada de la violencia. Así lo demuestra Walmart, la empresa líder en grandes superficies de Estados Unidos, y propiedad de la familia más rica de Estados Unidos, al retirar temporalmente de sus estanterías la venta de armas y munición.

También se ha informado de que numerosos locales y negocios cercanos a la Casa Blanca en Washington D.C. han comenzado a reforzar sus escaparates con chapas metálicas; medidas muy similares a las que se tomaron durante las protestas por la muerte de George Floyd.

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin